En este artículo nos gustaría explicar una experiencia real en el contexto de una comunidad de vecinos para incorporar a la rehabilitación de una fachada criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.

El punto de partida es el encargo de la rehabilitación de las fachadas de un edificio entre medianeras en Barcelona, que ha empezado como una sencilla rehabilitación de la fachada a la calle y que, gracias al esfuerzo de la Comunitat de Propietarios y del equipo técnico, se ha podido extender a la totalidad de las fachadas accediendo a una subvención del Ayuntamiento.

Durante el proceso de diálogo con el departamento de Subvenciones por la definición del proyecto se incluyó la colocación de un SATE en la fachada posterior y una pared verde a la medianera vista, permitiendo convertir la intervención en una rehabilitación energética. Con esta intervención, no contemplada al proyecto inicial, se podrá acceder a la subvención del 50% sobre el coste de la obra que el Ayuntamiento pone a disposición de los propietarios de las viviendas. El coste de la intervención a la medianera con su naturalización (intervención que tiene la finalidad estética de dignificar la medianera) irá totalmente a cargo del Ayuntamiento, que se hará responsable también del mantenimiento.

El edificio objeto de la reforma tiene paredes medianeras de 15 cm de espesor sin aislamiento, completamente expuestos cómo si se tratara de una fachada. Se trata de lograr una transmitancia térmica máxima de 0,70 W/m²K, condición necesaria para poder acceder a la subvención del 50% del coste de ejecución.

 

 

Actualmente nos encontramos en el proceso de ejecución de la obra: se ha acabado satisfactoriamente la colocación del SATE y ya tenemos las primeras impresiones por parte de los vecinos, que han vivido su primer verano con la pared aislada. Incluso, durante alguna visita de obra, nos han comentado que están sufriendo menos calor que los veranos anteriores, hecho que nos alegra porque una de las finalidades del proyecto era precisamente mejorar las condiciones de confort interior de los usuarios.

La realización de este proyecto ha sido la oportunidad de establecer una reflexión sobre el patrimonio construido de la ciudad de Barcelona, que en muchos casos no sólo es deficiente desde el punto de vista del estado de conservación sino que no reúne las condiciones adecuadas de habitabilidad y confort necesarios para asegurar una buena calidad de vida a sus usuarios (exceso de frío, de calor, escaso aislamiento, ventilación mala, ruido, etc.).

Por un lado, destacar el papel determinante que ha supuesto  el acceso a las subvenciones para sacar adelante el proyecto, puesto que sin ello la intervención se hubiera limitado a reparar los elementos de fachada con deficiencias  sin mejorar las prestaciones térmicas de la envolvente. Por otra parte, constatar que una mejora energética tiene resultados inmediatos (cómo hemos podido comprobar a través del testigo de los vecinos) a cambio de un pequeño esfuerzo añadido al presupuesto de partida.

El próximo paso será la incorporación de la pared verde, compuesta por unas plantas trepadoras  que nacen desde jardineras situadas en un espacio común y crecerán soportadas por un entramado de cables de acero inoxidable sujetados a la propia estructura de la fachada. En el tramo final de la pared se prevé la ubicación de pequeños nidos para albergar unas especies de pájaros protegidos que anidaban en la cámara del tabique pluvial existente, según prescripción de el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

Próximamente compartiremos su evolución en un nuevo artículo en nuestro blog!